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Muchos vecinos que nos encontramos en las áreas de comercios vecinales, en los pasillos e incluso en reuniones de copropietarios, hacen esta pregunta. ¿Qué pasa con el Macrocondominio? ¿Por qué hay áreas tan descuidadas en nuestra urbanización? ¿A dónde va el dinero que se maneja en esta organización?
Todas estas interrogaciones son muy válidas, lo que no es correcto es que se hagan comentarios malsanos a la ligera y sin el mínimo conocimiento del problema. Es por eso que creo oportuno deliberar sobre el Macrocondominio y ver qué podemos hacer para que funcione mejor.
Primero lo primero. ¿Qué es el Consejo de Copropietarios o Macrocondominio? El Consejo de Copropietarios es un ente que existe desde que nació nuestra urbanización, ya que desde el principio se prevee en el Reglamento de Condominio que el Centro Simón Bolívar redactó al comercializar las unidades de viviendas y comercios en el Parque Residencial Juan Pablo II.
| “El Consejo de Copropietarios es el órgano de mayor jerarquía para administrar, conservar y tomar las decisiones y acuerdos sobre los asuntos relativos a las cosas comunes generales del PARQUE RESIDENCIAL JUAN PABLO II, con facultades para establecer los programas, planes y presupuestos, ejecutarlos o hacer que se ejecuten y velar por su cumplimiento.” |
Así lo define el mencionado reglamento en su artículo No. 11 y como vemos le daba el nivel más alto de competencia en decisiones, planificación y ejecutorias. Pero ¿quiénes conforman este Macrocondominio? Atención que aquí está lo que es para mí el origen de todos los problemas:
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“El Consejo de Copropietarios estará integrado por diez (10) miembros principales y diez (10) suplentes, cinco (5) de ellos con sus respectivos suplentes, elegidos conforme a lo previsto en este Reglamento, de entre los miembros de las Juntas de Condominio del Sector Residencial y cinco (5), con sus respectivos suplentes, de entre los miembros de las Juntas de Condominio del Sector Comercial, con preferencia de entre los Presidentes de las mismas...”
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El enunciado anterior corresponde al artículo No. 23 y explica cómo debe estar conformado el Macrocondominio. La mitad de sus 10 miembros titulares deben provenir de los Presidentes de las Juntas de Representantes de cada Parque y la otra mitad de los propietarios de los locales comerciales vecinales.
¿Qué ha pasado en la práctica? Por desencuentros entre sus miembros, quienes en muchos casos llevaron al plano personal las discusiones que naturalmente se pueden generar en estos espacios, se ha convertido el Macro en una entelequia que aún existe solo por el empeño de dos personas, que no la han dejado morir.
La Sra. Ana de García (Parque 8) y la Sra. Mireya Oviedo (Parque 7) son actualmente los únicos miembros activos y consecuentes con el trabajo del Macrocondominio. Los demás Parques no tienen representantes oficialmente integrados a esta organización. Uno que otro vecino presta colaboración en algunas de las funciones que debe cumplirse, pero esto es insuficiente y de paso no cumple con lo establecido en el Reglamento.
Por otra parte, hace muchos años se estableció una cuota mensual que los Parques se comprometieron a recaudar para entregarlo al Macrocondominio y así garantizar los recursos mínimos para su funcionamiento. Estos montos al sol de hoy lucen irrisorios y sin embargo no son entregados desde hace mucho tiempo por más de la mitad de los Parques. Lo irónico es que en algún momento los Presidentes de estos Parques decidieron no aportar más, alegando que el Consejo de Copropietarios no funcionaba. Evidentemente esas personas no habían leído el Reglamento porque hubiesen caído en cuenta que en ellos recaía parte de la responsabilidad de que el Macro funcione o no funcione.
Y cuando digo “montos irrisorios” corro el riesgo de quedar corto. Por ejemplo el monto total que aporta Parque Cinco es de BsF. 20,00 mensuales, lo que se traduce en mi caso en un aporte personal de BsF. 0,16. ¡Da vergüenza reclamar algo después de este aporte! Si solo por un día al mes una persona de cada apartamento en Parque Cinco -- por ejemplo -- se tomara un café pequeño, gastaríamos BsF. 408,00. Más de 20 veces el monto mensual que se aporta al Consejo de Copropietarios.
Muchos dicen ¿Cómo vamos a aumentar esa cuota si no se sabe qué se hace con lo que se recauda actualmente? Es cierto. Por mínimo que sean los recursos manejados, siempre hay que rendir cuentas. Por esa razón puse a la orden este medio para ese fin. Todavía no se ha logrado pero nunca es tarde y pronto publicaremos información en ese sentido.
Ojalá estas reflexiones ayuden a que los Representantes de los Parques entiendan que si no está funcionando correctamente el Macrocondominio, esto le baja la calificación directamente a su gestión, porque entre las responsabilidades que se asumen en esta ingrata tarea de ser parte de la Junta de Representantes, está la de ser vocero en el Consejo de Copropietario. Al necesitarse diez representantes para su conformación, se requiere al menos una persona por Parque (cinco principales y cinco suplentes). Al final todos somos responsables de lo que pase o deje de pasar en el Consejo de Copropietarios.
Como vecino de nuestra hermosa urbanización, antes de emitir un juicio ligero sobre el funcionamiento del Macro, averigua si tu Parque hace el aporte mensual, pregunta a tus Representantes de Parque si han asistido regularmente a las convocatorias a reuniones, si hacen vida de alguna forma en esta organización. Ya con esto claro, hagamos las siempre necesarias críticas constructivas y ejerzamos la contraloría social requerida.
Asojuanpa.com está a la orden para informar al respecto.
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